Independencia y Socialismo

La FUPI se declara una organización socialista e independentista. Somos jóvenes antiimperialistas, reconocemos la lucha de clases existente, y enmarcados en ésta, reclamamos nuestra soberanía. Queremos un Puerto Rico libre porque es derecho de todos los pueblos gobernarse a sí mismos. No jerarquizamos ni priorizamos la independencia sobre el socialismo o viceversa, sino que vemos ésta como una lucha sola. Lucha ardua pero imperativa para nosotros los jóvenes revolucionarios.

La Federación Universitaria Pro Independencia afirma su posición de combatir el colonialismo amparándonos, tanto en nuestro derecho inalienable como nación a nuestra independencia, como en el derecho internacional reconocido. Como colonia de los Estados Unidos, sufrimos de una total dependencia económica, política y jurídica, evidenciada por medio del control de asuntos de defensa, ciudadanía, relaciones exteriores, migración, moneda, correos, comunicaciones, comercio exterior, transporte aéreo y marítimo, parques, reservas y recursos naturales. Además, el gobierno federal puede imponer leyes de manera unilateral.Nuestra dependencia a Estados Unidos imposibilita el desarrollo de una economía nacional. Asimismo, la agricultura es prácticamente inexistente, frustrando toda posibilidad de autosuficiencia. Los sueldos son miserables, obligando a los puertorriqueños a emigrar en busca de un mejor futuro. Los trabajos disponibles son como dependientes en mega tiendas o cadenas transnacionales que ofrecen trabajos a medio tiempo para evadir responsabilidades patronales. Mientras, la economía subterránea es la que ha mantenido al País a flote, pero a un alto precio. Y es que ésta destruye nuestra calidad de vida, siendo el consumo y trasiego de drogas nuestro mayor mal, enfermando y criminalizando a nuestra gente, y enriqueciendo a políticos y grandes empresarios impunemente.

La independencia de Puerto Rico no es simplemente para que los puertorriqueños se gobiernen bajo el sistema capitalista, en el que los ricos gobiernan a los pobres bajo explotación. Terminaríamos siendo una neocolonia de los Estados Unidos, que bajo la fachada de soberanía, dependería de facto de la política y economía del imperio. Este imperialismo que invade a nuestros hermanos en América Latina, Asia, Medio Oriente, África, y en menor medida, Europa, los puertorriqueños lo hemos experimentado por muchos años. Nuestra mentalidad colonizada ha facilitado que la intromisión sea parte de nuestra cotidianidad, marcada por el bombardeo del mercado que promueve una estética occidentalista, en la que el referente es la vida “a la americana”, en contraposición a nuestra cultura caribeña y antillana. Sin embargo, nuestra cultura resiste y es esa cultura nuestra, la que sacó a la marina de guerra de los Estados Unidos de suelo viequense. Diversas formas de lucha se utilizaron, pero fue el pueblo el que de manera radical, y en repudio a las posiciones reformistas del gobierno y de los partidos de centro-derecha, dio el golpe a la infraestructura militarista estadounidense en la Isla. Puerto Rico nuestra nacion sigue resistiendo al aparato militar y a la ideología homogenéizante.

Somos jóvenes socialistas porque creemos que la sociedad debe refundarse sobre bases de igualdad y solidaridad entre los individuos que la componen. El neoliberalismo es una vuelta al imperio del mercado donde las barreras nacionales caen para el libre flujo del capital, y los gobiernos se limitan a fungir como estado policial. Las tendencias neoliberales apuntan a una polarización social ante los sectores poseedores y los desposeídos, desarrollando desde su ceno, el sistema capitalista, un proceso que definitivamente pondrá de manifiesto las más cruentas luchas entre los sectores antagónicos en nuestra sociedad. Las relaciones entre explotados y explotadores, en nuestros días, toma un carácter más marcado ante las dinámicas gerenciales y desreguladores del capital, resumiendo estas dinámicas en el enriquecimiento de las minorías a cuenta de las mayorías.

Trabajar por un Puerto Rico socialista significa luchar por una educación, salud, vivienda y alimentación gratuita, accesible a todos con igualdad y excelencia. Como juventud universitaria, nuestro marco de acción inmediato es la universidad, y es desde ella, que buscamos llevar nuestra visión de lo que debe ser nuestro Puerto Rico. Buscamos crear una nueva hegemonía social que sustituya la ideología del capital. Sabemos que para ese cambio de ideología hay que acabar radicalmente con todos los espacios donde ricos oprimen a pobres y asumir así el control de esos espacios.

No observamos el camino al socialismo como una búsqueda utópica o ideal. El socialismo al cual aspira la FUPI es uno que garantice un proceso democrático, en sus manifestaciones más radicales. Un socialismo que fomente el pluralismo y la diversidad, que reconozca la disidencia, que rechace el dogmatismo, que no sea autoritario, que garantice las libertades civiles individuales, que fomente la libertad de expresión y organización, una mejor calidad de vida, que no fomente las doctrinas militaristas; un socialismo con gran capacidad de transformación ante la adversidad y que reconozca la necesidad de un desarrollo económico sustentable.

Hoy, la izquierda se mantiene debilitada y fragmentada; nosotros buscamos la unidad en la acción para adelantar nuestra lucha y nos valemos de la crítica y la autocrítica como el instrumento para aprender sobre las experiencias políticas ganadas en el camino a la independencia y el socialismo. Además, entendemos que la aspiración socialista más alta debe ser la creación de un ser humano nuevo, que sus valores más altos sean su capacidad para amar, para ser solidario y que reconozca la necesidad de convivir en una sociedad que esté unida por lazos de cooperación y no de dependencia. Entendemos que estos cambios conllevan una ardua lucha, pero unidos al pueblo, confiamos en alcanzar la victoria.

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